2 Timoteo 2:3 – «Tú, pues, soporta la dureza, como buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda en los negocios de esta vida, para agradar a aquel que lo eligió por soldado»
Son los principios fundamentales de la guerra en un combate a vida o muerte que han sido correctamente entendidos y aplicados los que determinaran el resultado de la batalla.
Como discípulos de Jesucristo ya hemos ganado la guerra, sin embargo, debemos ejercer la autoridad que se nos ha dado para cumplir la voluntad de Dios.
Hebreos 6:1-2 describe la doctrina fundamental de Cristo. El énfasis en estos versículos es avanzar desde los cimientos hacia la madurez bíblica, sin embargo se presume de este texto que la iglesia tiene los cimientos establecidos. En los tiempos modernos el reino de Dios en América todavía está dividido en estas doctrinas esenciales:
1. Arrepentimiento
2. 2. Fe en Jesucristo
3. Bautismo en agua – bajo el plural «bautismos» del versículo
4. Bautismo del Espíritu Santo – bajo el plural «bautismos» del versículo
5. Imposición de manos
6. Resurrección de los muertos
7. Juicio Eterno
Estos principios deben ser entendidos, interiorizados y capaces de articular o demostrar en la vida de cada creyente. Desafortunadamente si estos fundamentos no son apropiadamente entendidos o realizados entonces deja a un discipulo vulnerable a la guerra que ellos experimentan del reino de satanas.
Arrepentimiento:
Mateo 4:17 – «Desde entonces comenzó Jesús a predicar y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado» El contexto es que la profecía de Isaías se cumplió después de que Jesús venció las tentaciones de satanás en el desierto durante su ayuno de 40 días y 40 noches, Jesús fue a la tierra de Zabulón y Neftalim descrita como gente que estaba sentada en «tinieblas» y ellos vieron «gran luz» este es Jesús (recuerda Juan 1 donde describe a Jesús como la vida y la luz de los hombres). Estos hombres vivian en la sombra de la muerte, pero Jesus era la luz entre ellos. El requisito inmediato para estar con Dios es «ARREPENTIRSE» para cualquiera que viva en la sombra de la muerte o en tinieblas
Lucas 3:7-9 -» Entonces dijo a la multitud que salía para ser bautizada por él: Generación de víboras, ¿quién os ha amonestado para que huyáis de la ira venidera? Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos: Tenemos a Abraham por padre; porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham de estas piedras. Y ahora también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; todo árbol, pues, que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego.»
Lucas 15:11-32 – Historia del hijo pródigo
Marcos 1:14-15 – «Después que Juan fue encarcelado, vino Jesús a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, y diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio».
Hechos 2:36-41 «Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a ese mismo Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo. Al oír esto, se compungieron de corazón y dijeron a Pedro y a los demás apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.»
Hechos 3:19-20 «Arrepentíos, pues, y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados cuando vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio Y él envíe a Jesucristo, que antes os fue anunciado:»
Hechos 26:20 «Pero primeramente a los de Damasco, a los de Jerusalén, a los de todo el territorio de Judea, y después a los gentiles, para que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, y para que hiciesen obras dignas de arrepentimiento»
2 Pedro 3:9 «El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.»
Fe en Jesucristo:
1 Pedro 1:20-21 – «El cual ciertamente fue predestinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en estos postreros tiempos para vosotros, los que por él creéis en Dios, que le resucitó de los muertos y le dio gloria, para que vuestra fe y esperanza estén en Dios»
1 Corintios 15:2-8 «Por la cual también vosotros sois salvos, si guardáis en la memoria lo que os he predicado, a no ser que hayáis creído en vano. Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; Y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras: Y que fue visto de Cefas, luego de los doce: Después fue visto por más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales la mayor parte permanece utno al presente, pero algunos han dormido. Después fue visto por Santiago, y luego por todos los apóstoles. Y por último fue visto también por mí, como por un nacido fuera de tiempo».
Hechos 16:30-34 – «Y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Ellos le dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa. Y le hablaron la palabra del Señor, y a todos los que estaban en su casa. Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y fue bautizado él y todos los suyos en seguida. Y llevándolos a su casa, puso delante de ellos la comida, y se regocijó creyendo en Dios con toda su casa.»
Hebreos 11:6 – «Pero sin fe es imposible agradarle; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.»
Romanos 4:24-25 – «Pero también a nosotros nos será imputado, si creemos en aquel que resucitó de los muertos a Jesús, Señor nuestro. El cual fue entregado por nuestros delitos, y resucitado para nuestra justificación.»
Bautismo en agua
Juan 3:5 – «Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios»
Marcos 16:15-18 – «Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes; y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.»
Hechos 22:16 – «Y ahora, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando el nombre del Señor.»
Gal 3:26-27 – «Porque todos vosotros sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos»
Colosenses 2:10-12 – «Y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad; en quien asimismo fuisteis circuncidados por la circuncisión hecha sin manos, despojándoos del cuerpo de los pecados de la carne por la circuncisión de Cristo: Sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en la operación de Dios que le resucitó de los muertos».
Hechos 2:37-41 – «Oyendo esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Entonces Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.»
Romanos 6:1-8 – «¿Qué, pues, diremos? ¿Continuaremos en el pecado para que la gracia abunde? Dios no lo quiera. ¿Cómo, estando muertos al pecado, viviremos más en él? ¿No sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Así que, somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección: Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que está muerto está libre del pecado. Y si estamos muertos con Cristo, creemos que también viviremos con él:»
1 Pedro 3:20-21 – «Los cuales en otro tiempo fueron desobedientes, cuando una vez la paciencia de Dios esperó en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas, esto es, ocho almas, fueron salvadas por agua. De la misma manera nos salva también ahora el bautismo (no quitando la inmundicia de la carne, sino respondiendo de una buena conciencia para con Dios) por la resurrección de Jesucristo;»
1Juan5:6-8 «Este es el que vino por agua y sangre, Jesucristo; no por agua solamente, sino por agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio, porque el Espíritu es la verdad. Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan en uno.»
Bautismo del Espíritu Santo:
Juan 3:5 – «Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios»
Juan 14:16-18 – «Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. No os dejaré consuelo: vendré a vosotros».
Hechos 8:9-24 – «Pero había un hombre llamado Simón, que antes, en la misma ciudad, usaba de hechicerías y embrujaba al pueblo de Samaria, dando a entender que él mismo era algún grande: A quien todos prestaban atención, desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: Este hombre es el gran poder de Dios. Y le hacían caso, porque hacía mucho tiempo que los embrujaba con hechicerías. Pero cuando creyeron a Felipe que les anunciaba el reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres. Y el mismo Simón creyó también; y cuando fue bautizado, continuó con Felipe, y se maravillaba viendo los milagros y señales que se hacían. Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan; los cuales, cuando llegaron, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo (porque aún no había caído sobre ninguno de ellos, sino que eran bautizados en el nombre del Señor Jesús). Entonces les impusieron las manos, y recibieron el Espíritu Santo. Y cuando Simón dijo que por la imposición de las manos de los apóstoles se había dado el Espíritu Santo, les ofreció dinero. Diciendo: Dadme también a mí este poder, para que a quien yo impusiere las manos, reciba el Espíritu Santo. Pero Pedro le dijo: Tu dinero perecerá contigo, porque has pensado que la higa de Dios puede comprarse con dinero. No tienes parte ni suerte en este asunto» porque tu corazón no es recto delante de Dios. Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si tal vez te sea perdonado el pensamiento de tu corazón. Porque veo que estás en la hiel de la amargura y en el lazo de la iniquidad. Entonces respondiendo Simón, dijo: Rogad al Señor por mí, que nada de esto que habéis dicho venga sobre mí.»
Hechos 2:1-4 «Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes en un mismo lugar. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados. Y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, que se asentó sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.
Hechos 2:16-18 – «Pero esto es lo que fue dicho por el profeta Joel: Y acontecerá en los postreros días, dice Dios, que derramaré de mi Espíritu sobre toda carne; y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, y vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños: Y sobre mis siervos y sobre mis siervas derramaré en aquellos días de mi Espíritu; y profetizarán»
Hechos 2:33 – «Siendo, pues, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que ahora veis y oís.»
Hechos 2:37-39 – «Oyendo esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Entonces Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos, para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.»
Hechos 19:1-6 – «Y aconteció que, estando Apolos en Corinto, Pablo, habiendo pasado por las costas superiores, llegó a Efeso; y hallando a algunos discípulos, les dijo: ¿Habéis recibido el Espíritu Santo desde que creísteis? Ellos le respondieron: Ni siquiera hemos oído si existe el Espíritu Santo. Y les dijo: ¿En qué, pues, fuisteis bautizados? Y ellos respondieron: En el bautismo de Juan. Entonces dijo Pablo: En verdad Juan bautizaba con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en el que había de venir después del que está en Cristo Jesús. Cuando oyeron esto, se bautizaron en el nombre del Señor Jesús. Y cuando Pablo les impuso las manos, el Espíritu Santo descendió sobre ellos, y hablaban en lenguas y profetizaban.»
1Juan5:6-8 « Este es el que vino por agua y sangre, Jesucristo; no por agua solamente, sino por agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio, porque el Espíritu es la verdad. Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan en uno.»
Referencia a la oración
Efesios 6:18 – «Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos.»
1 Cor 14, 1-4 – «Seguid la caridad y desead los dones espirituales, sino más bien que profeticéis. Porque el que habla en lengua desconocida no habla para sí, sino para Dios, pues nadie le entiende, aunque en espíritu habla misterios.»
1 Cor 14:14-15 – « Porque si oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento es infructuoso. ¿Qué es, pues? Oraré con el espíritu y oraré también con el entendimiento: Cantaré con el espíritu, y cantaré también con el entendimiento».
1 Cor 14:39 – «Por tanto, hermanos, codiciad profetizar, y no prohibáis hablar en lenguas.»
Imposición de Manos:
Marcos 16:17-18 – «Y estas señales seguirán a los que creen: en mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.»
Santiago 5:14-15 – «¿Está alguno enfermo entre vosotros? Que llame a los ancianos de la iglesia; y que ellos oren sobre él ungiéndole con aceite en el nombre del Señor: Y la oración de fe sanará al enfermo y el Señor lo resucitará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.»
Hechos 8:15-21 – «Los cuales, cuando descendieron, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo: (Porque aún no había caído sobre ninguno de ellos: solamente habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús). Entonces les impusieron las manos y recibieron el Espíritu Santo. Y viendo Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, diciendo: Dadme también a mí este poder, para que a quien yo impusiere la mano, reciba el Espíritu Santo. Pero Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se puede comprar con dinero.»
Hechos 19:5-6 – «Al oír esto, se bautizaban en el nombre del Señor Jesús. Y cuando Pablo les impuso las manos, el Espíritu Santo descendió sobre ellos; y hablaban en lenguas y profetizaban.»
1 Tim 5:22 -» No impongas súbitamente las manos a nadie, ni participes en pecados ajenos; guárdate puro» – el contexto de este versículo se refiere a ordenar a otros para el ministerio.
1 Tim 4:14 -» No descuides el don que hay en ti, que te fue dado por profecía, con la imposición de manos del presbiterio».
2 Tim 1:6 – «Por lo cual te recuerdo que avives el don de Dios que hay en ti por la imposición de mis manos»
Resurrección de los muertos
Comience con este versículo como la visión general del Evangelio, la Resurrección, y la salvación del Infierno:
Hechos 2:21-28
Y será que todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.
Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús Nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con milagros, prodigios y señales, que Dios hizo por medio de él en medio de vosotros, como vosotros mismos sabéis: A éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis, y por manos inicuas crucificasteis y matasteis: A quien Dios resucitó, habiendo desatado los dolores de la muerte; porque no era posible que fuese retenido de ella.
Porque David dice acerca de él: Yo preveía al Señor siempre delante de mí, porque está a mi diestra, para que yo no sea conmovido:
Por eso se alegró mi corazón y se gozó mi lengua; además, mi carne descansará en la esperanza:
Porque no dejarás mi alma en el infierno, ni permitirás que tu Santo vea corrupción.
Me has dado a conocer los caminos de la vida; me llenarás de gozo con tu rostro.
¿Qué importancia tiene la Resurrección de entre los muertos?
1 Cor 15:12-19
Ahora bien, si se predica que Cristo resucitó de entre los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos? Pero si no hay resurrección de los muertos, entonces Cristo no ha resucitado: Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, y vana también vuestra fe. Sí, y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que resucitó a Cristo; al cual no resucitó, si es que los muertos no resucitan. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó: Y si Cristo no resucitó, vana es vuestra fe; aún estáis en vuestros pecados. Luego también los que durmieron en Cristo perecieron. Si sólo en esta vida tenemos esperanza en Cristo, somos los más miserables de todos los hombres.
¿De qué estás salvado?
Apocalipsis 20:11-15 «Y vi un gran trono blanco, y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y no se halló lugar para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, en pie delante de Dios; y los libros fueron abiertos; y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el infierno entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el infierno fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.
Versículos que nos dicen que habrá una resurrección: Este no es un concepto nuevo, ¡es un hecho antiguo!
Daniel 12:2 «Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua»
Isaías 26:19 – «Tus muertos vivirán junto con mi cuerpo muerto se levantarán. Despertad y cantad, moradores del polvo; porque tu rocío es como el rocío de las hierbas, y la tierra echará fuera a los muertos.»
Versículos sobre Jesús y la Resurrección
Juan 3:13-21 «Y nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del Hombre que está en el cielo. Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que sea levantado el Hijo del hombre, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. 19 Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. 20 Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Pero el que hace la verdad viene a la luz, para que se manifiesten sus obras, que son hechas en Dios.
Juan 6:40
Y esta es la voluntad del que me envió: Que todo aquel que ve al Hijo y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.
Lucas 21:16-18 – «Y seréis entregados por vuestros padres, hermanos, parientes y amigos; y a algunos de vosotros os harán morir. Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre. Pero no perecerá ni un cabello de vuestra cabeza».
Lucas 24:39-40 – «Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpadme y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo. Y habiendo dicho esto, les mostró las manos y los pies.»
Juan 11:25-26 «Jesús le dijo: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá: Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?»
Juan 20:27 – « Entonces dijo a Tomás: Acerca tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.»
Hechos 2:31 – «Viendo esto antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el infierno, ni su carne vio corrupción.»
Promesas y beneficios para los que creen en Cristo y en la resurrección:
Job 19:25-27
Porque yo sé que mi redentor vive, y que se levantará en el postrer día sobre la tierra:
Y aunque después de mi piel los gusanos destruyan este cuerpo, en mi carne veré a Dios:
A quien veré por mí mismo, y mis ojos lo contemplarán, y no otro; aunque mis riendas se consuman dentro de mí.
Salmo 16: 8-11 -» A Yahveh he puesto siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido. Por eso se alegra mi corazón y se regocija mi gloria; también mi carne descansará en la esperanza. Porque no dejarás mi alma en el infierno, ni permitirás que tu Santo vea corrupción. Me mostrarás el camino de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; a tu diestra hay placeres para siempre.»
Salmo 71:20-21 -» Tú, que me has mostrado grandes y duras angustias, me reanimarás y me harás subir de las profundidades de la tierra. Aumentarás mi grandeza, y me consolarás por todas partes».
Romanos 8:11 – «Pero si el Espíritu de aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos mora en vosotros, el que resucitó a Cristo de entre los muertos vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.»
1 Cor 5:14 – «Y Dios resucitó al Señor, y también nos resucitará a nosotros por su propio poder. »
1 Cor 15:51-53 « He aquí os digo un misterio: No todos dormiremos, sino que todos seremos transformados, En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción y esto mortal se vista de inmortalidad.»
Apocalipsis 20:4-6
Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos, y les fue dado juicio; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, y que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, ni habían recibido su marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años. Pero los demás muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron los mil años. Esta es la primera resurrección. Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; sobre los tales no tiene potestad la segunda muerte, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.
Podcast Ressurection: https://podcasters.spotify.com/pod/show/arkcarrier/episodes/Podcast5–Foundation-Doctrine-of-Christ—Ressurection-of-the-Dead-e28sqq2
Juicio Eterno
Advertencia de Jesús para aquellos que no se arrepienten:
Mateo 11:20-24
«Entonces comenzó a reprender a las ciudades donde se habían hecho la mayor parte de sus maravillas, porque no se arrepentían: 21 ¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho las maravillas que se han hecho en vosotros, hace tiempo que se habrían arrepentido en cilicio y ceniza. Pero yo os digo: A Tiro y a Sidón les será más tolerable el día del juicio que a vosotros. Y tú, Capernaum, que eres exaltada hasta el cielo, serás abatida hasta el infierno; porque si en Sodoma se hubieran hecho las maravillas que se han hecho en ti, habría permanecido hasta el día de hoy. Pero yo os digo que será más tolerable para la tierra de Sodoma en el día del juicio, que para ti.»
1 Samuel 16:7 -» Pero el SEÑOR le dijo a Samuel: No mires su semblante, ni la altura de su estatura, porque yo lo he rechazado; porque el SEÑOR no ve como ve el hombre; porque el hombre mira la apariencia exterior, pero el SEÑOR mira el corazón.»
Salmo 58:11 – «Para que diga el hombre: Ciertamente hay recompensa para el justo; ciertamente es un Dios que juzga en la tierra.»
Salmo 119:160 – «Verdadera es tu palabra desde el principio; y todos tus justos juicios permanecen para siempre.»
Juan 5:22-23 -» Porque el Padre no juzga a nadie, sino que todo el juicio lo ha encomendado al Hijo: Para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió.»
Juan 5:26-27 – «Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo que tenga vida en sí mismo. Y también le ha dado autoridad para hacer juicio, porque es el Hijo del hombre.»
Juan 12:47-48 – «Y si alguno oye mis palabras y no cree, yo no le juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo. El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que yo he hablado, ella le juzgará en el día postrero.
Romanos 2:16 – «En el día en que Dios juzgará los secretos de los hombres por Jesucristo según mi evangelio».
Romanos 14:10-12 -» Pero ¿por qué juzgas a tu hermano? o ¿por qué menosprecias a tu hermano? porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo»
1 Cor 4:5 – «Por tanto, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual sacará a la luz lo oculto de las tinieblas, y manifestará los designios de los corazones; y entonces todo hombre tendrá alabanza de Dios.»
2 Cor 5:10 – «Porque es necesario que todos comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho en su cuerpo, sea bueno o sea malo.»
Hebreos 4:12-13: «Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.»
1 Pedro 4:17-18 -» Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de los que no obedecen al evangelio de Dios?»
Apocalipsis 20:11-15 «Y vi un gran trono blanco, y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y no se halló lugar para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, en pie delante de Dios; y los libros fueron abiertos; y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el infierno entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el infierno fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.
La fundacion debe ser puesta correctamente y entonces construimos de esa fundacion para que podamos ministrar correctamente la palabra y el trabajo de Dios para cumplir la gran comision.
Construir sobre el fundamento de Jesucristo
1 Corintios 3:11-15 – «Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Y si alguno edificare sobre este fundamento oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca; la obra de cada uno será manifestada; porque el día la declarará, pues por el fuego será manifestada; y el fuego probará la obra de cada uno cuál sea. Si permaneciere la obra de alguno sobre la cual edificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quemare, sufrirá pérdida; pero él mismo se salvará, aunque como por fuego.»
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Edificar sobre los cimientos:
La Promesa de San – Una de las maneras en que Satanás trabaja en la mente de un creyente es seguir trayendo a colación los pecados pasados. Si él puede hacerte creer que tu relación con Dios está en peligro, entonces puede llevarte a una posición de indignidad, aislamiento de Dios y de la iglesia, y continuar despojándote hasta que mueras. Para mantenernos en este camino de justicia debemos creer que somos justos sobre la base de la sangre de Jesucristo, y que tenemos vida eterna con el Padre a través de Jesucristo. Si nos equivocamos, simplemente nos arrepentimos del pecado y acudimos a Dios, y Dios siempre perdonará por lo que Jesucristo hizo por nosotros. Sin embargo, si todavía estamos practicando el pecado, entonces no nos hemos arrepentido. Asi que en esencia una vez que dejas el pecado y lo confiesas a Dios, en lo que a Dios concierne es perdonado. Una vez que sabes y crees que eres perdonado, el enemigo no tiene espacio en tu mente para hacerte tropezar.
Tenemos el perdón de los pecados, si seguimos viniendo a Jesús. Si te equivocas, arrepiéntete inmediatamente y vuelve a Dios. No sigas condenandote a ti mismo, entonces te estas poniendo a ti mismo como el Juez, en vez de eso ve al Juez, y confesalo a el, es la base de la sangre de Cristo por que el perdonara si vienes a el.
También se nos promete la vida eterna, si creemos. La muerte no tiene dominio, y por lo tanto el miedo no tiene dominio sobre ti.
Juan 5:24 – «De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida».
Rom 8:1 – «Digo la verdad en Cristo, no miento, mi conciencia también nos da testimonio en el Espíritu Santo,»
1 Juan 1:9 – «Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.»
1 Juan 2:1-«Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis. Y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo:»
2 Cor 5:21-«Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.»
Hacer las obras de Dios
Malaquías 3:18 – «Entonces volveréis y discerniréis entre el justo y el impío, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve.»
Lucas 19:16-19
Santiago 4:17
Amor a Dios
Marcos 12:30
Mateo 6:24
Romanos 8:35-39
Amor a los demás
Marcos 12:31
Juan 15: 9-16
Mateo 5:43-48
Predicar el Evangelio, sanar a los enfermos, expulsar demonios
Juan 14:12
Lucas 4:18-21
Lucas 4:38-41
Lucas 10:1-20
Marcos 16:15-20
Mateo 28:18-20
2 Timoteo 2:2
Compañerismo
Hechos 2:42-47
Col 4:15
Heb 10:24-25
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